Día Mundial de la Salud Mental

El Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra cada 10 de octubre, es un espacio para reflexionar sobre cómo entendemos y contribuimos a esta dimensión de nuestra salud, reduciendo con ello el estigma y permite visibilizar acciones que se realizan a nivel mundial en su favor. Este año, la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) aborda la salud mental de las infancias y adolescencias en la región de las Américas.

Como señala la OPS/OMS, la infancia y la adolescencia son etapas de desarrollo especialmente sensibles a los factores de riesgo que las rodean y que pueden influir negativamente en la salud mental, generando efectos no deseados y duraderos en la vida adulta. Se estima que la mitad de todas las condiciones de salud mental comienzan antes de los 14 años, siendo la depresión y la ansiedad las principales causas de discapacidad en la juventud, mientras que el suicidio constituye la tercera causa de muerte entre las personas de 15 a 29 años en la región.

Esta realidad, sumada a una brecha de tratamiento que supera el 50% en la población juvenil, evidencia que la salud mental no es la simple ausencia de trastornos, sino un estado dinámico que requiere acciones dirigidas, intencionales y continuas. En este contexto, la Terapia de Activación Conductual (AC) representa una estrategia eficaz para construir rutinas saludables que ayuden a afrontar el día a día con actividades que motivan y mantienen a raya la depresión o la ansiedad.

La AC parte de una idea sencilla pero poderosa: lo que hacemos influye directamente en cómo nos sentimos. Cuando atravesamos momentos difíciles, es común reducir o abandonar las actividades que nos resultan agradables, lo que a su vez refuerza los sentimientos de vacío, tristeza o apatía. La clave está en recorrer el camino inverso: recuperar y diversificar las actividades que generan satisfacción, tomándolas como un motor intencional para mejorar el estado de ánimo.

Aunque no se trata de llenar la agenda por llenar, sino de contar con un abanico de experiencias que nos conecten con distintas fuentes de bienestar acordes a la vida que deseamos construir. Por ejemplo, algunas pueden ser físicas (caminar, bailar), otras mentales (leer, aprender algo nuevo), sociales (conversar con amigos, compartir una comida) o creativas (dibujar, cocinar una nueva receta). La diversificación evita que todo nuestro bienestar dependa de una sola fuente. Si una persona encuentra placer únicamente en el trabajo, un mal día laboral puede hundirle el ánimo. En cambio, si también cultiva amistades, hobbies y autocuidado, dispone de más recursos para equilibrar su estado emocional.

Por ello, ya sea para ti o si estás a cargo de niñas, niños o adolescentes, la invitación que te hago en este Día Mundial de la Salud Mental es a diversificar tus rutinas. Haz una pausa y revisa tu semana: ¿todo tu bienestar depende de una sola cosa? Atrévete a explorar nuevas actividades, aunque sean pequeñas. Recuerda que la salud mental no se construye con un solo gran salto, sino con pequeños momentos que motivan al siguiente paso y que, sumados, generan el cambio que buscamos.

Publicado originalmente en: https://psicomerida.com/blog-articulos-y-mas/

Fuente: https://www.paho.org/es/campanas/dia-mundial-salud-mental-2025